Y era tu habitación un escenario cínico,surrealista contigo, infantil sin ti.
Maiden y sus cadáveres en la portería,
Mingus y la Fitzgerald, divisando-nos los pasos
un perro de felpa ocupando la almohada celeste y azul a rayas.
En un velador Kavafis, colillas humeantes y una cuzqueña,
en el otro un Snoopy de Cajita Feliz,
la foto del niño que fuiste y la sonrisa que perdiste.
Lapiceros sin tinta, hojas en blanco.
